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Enfermedades con las que no debemos conducir

Hay enfermedades que afectan nuestra capacidad a la hora de conducir, puede ser por el tipo de dolencia o por los medicamentos con los que la tratamos. Existen muchos factores que pueden influir en nuestra capacidad de concentración o de reacción, especialmente si sufrimos algún padecimiento de salud.

 

Aunque el listado podría ser muy largo, vamos a ver algunas de las enfermedades más comunes que pueden darnos problemas al conducir.

 

  • Alergias:

Los síntomas de una alergia, como los ojos llorosos o los estornudos, pueden ser un peligro al volante. Al estornudar varias veces seguidas, podemos perder la atención durante unos 30 segundos, un largo tiempo sin estar concentrado en lo que ocurre en la vía.

 

Además hay muchos antialérgicos que causan somnolencia, lo que se convierte en un peligro aún mayor cuando vamos al volante.

 

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  • Apnea del sueño:

La apnea del sueño se manifiesta por la interrupción de la respiración al dormir y presenta problemas asociados como dolores de cabeza, somnolencia o déficit de atención, todos ellos incompatibles al momento de ponernos al volante de un vehículo.

 

  • Diabetes:

Es una de esas enfermedades que pueden causarnos problemas por una crisis hipoglucémica severa que puede ser peligrosa cuando tenemos que conducir.

 

  • Enfermedades del sistema nervioso o muscular:

Este es uno de los casos más graves, pues todas aquellas personas que sufran Alzheimer, Parkinson o cualquiera que afecte el sistema motor, sensorial o de coordinación, deben mantenerse alejados del volante, son condiciones completamente incompatibles con la conducción.

 

  • Anemia:

Las anemias severas pueden ocasionar mareos, fatiga o taquicardia que pueden poner en peligro al conductor y los demás ocupantes de la vía.

 

  • Trastornos cardiovasculares:

Las arritmias, embolias o incluso la hipertensión arterial, están asociadas a pérdidas de conciencia, lo que nos convierte en un peligro a la hora de ponernos frente al volante.

 

  • Alteraciones mentales:

La depresión, esquizofrenia, demencia o el abuso de sustancias como alcohol o drogas, pueden producir alteraciones en nuestro comportamiento, lo que nos hace imprevisibles y peligrosos si tenemos que conducir.

 

  • Alteraciones visuales:

Es imposible ponerse frente al volante con cataratas, glaucoma, retinopatía diabética o hipertensiva o con degeneración macular.

 

Conducir con estas enfermedades

Aunque con algunas de las enfermedades de esta lista no deberíamos conducir bajo ningún concepto, para la mayoría de ellas simplemente será necesario tenerla bajo control, con tratamiento y control médico.

 

Para disminuir el riesgo de accidentes con estas enfermedades, debemos conocer bien la enfermedad, de manera que no tengamos inconvenientes o sorpresas mientras vamos al volante.

 

Saber qué efectos secundarios tiene la medicación que estamos tomando, para mayor seguridad es mejor que un médico nos aclare a qué nos exponemos si debemos conducir.

 

Si ya estamos al volante y reconocemos los primeros síntomas de una descompensación, debemos detenernos inmediatamente y no volver al volante hasta que los tengamos bajo control.

 

Condiciones con las que no debemos conducir

Si tenemos un brazo o una pierna enyesados no debemos ponernos al volante bajo ninguna circunstancia. Si estamos pasando por un proceso de quimioterapia, tendremos que esperar al menos tres meses después de la última sesión para poder conducir sin riesgos.

 

Por. Adriana Gutiérrez

Seguridad vial en Iberoamérica

Entre el 6 y el 8 de mayo se celebró en Madrid (España) la VIII Asamblea General del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial (OSEVI) 2019, donde participaron 16 países y se trató a fondo el tema de la mortalidad en las carreteras.

 

Este Observatorio de Seguridad Vial es un instrumento de cooperación internacional que reúne a las máximas autoridades en el tema de los países iberoamericanos miembros, su objetivo es coordinar estrategias regionales partiendo de la información aportada por todos para reducir la siniestralidad vial en todo el territorio.

 

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Tasas de accidentes

Las estadísticas nos dicen que en el 85% de los casos la causa de un accidente se debe al factor humano, y de ese porcentaje, el 75% es debido a un comportamiento infractor.

 

Es por eso que las medidas y herramientas que tiene un gobierno para que se cumplan las leyes de tráfico son importantes para reducir la siniestralidad.

 

Suiza es actualmente líder en seguridad vial en el mundo, sus carreteras son las más seguras y lo han logrado gracias a controles más severos y multas a conductores ebrios o temerarios, con lo que han logrado que el número de accidentes se reduzca.

 

Fiscalización vial

Esas medidas como las aplicadas en Suiza para que la gente cumpla la ley de tráfico, son llamadas fiscalización vial e incluyen las multas y denuncias de los agentes de policía, los controles de alcoholemia, el permiso de conducir por puntos y los radares.

 

Además en el caso de conductores de servicio público, incluye también un control de tiempos máximos de conducción y las horas de descanso y trabajo máximas para los que se desplazan en viajes largos por carretera, como en el caso de camiones o buses.

 

Educación en seguridad vial

No solo con la fiscalización vial se reduce la tasa de accidentalidad, también hace falta en Iberoamérica otra serie de medidas importantes, comenzando por la educación en seguridad vial que permita a los conductores adquirir, desarrollar e integrar algunas capacidades o competencias para mejorar la seguridad cuando se transita.

 

La educación vial también busca mejorar las relaciones y conductas en las vías y prevenir accidentes evitando o minimizando los daños, cuidando el medioambiente y salvando vidas. Este proceso debe comenzar a implementarse desde preescolar y continuar durante toda la vida, aportando una cultura vial a la sociedad.

 

Parque automotor

Otro aspecto importante para la seguridad vial es la modernización del parque automotor de los diferentes países Iberoamericanos, sacando de circulación los vehículos (carros, buses, camiones e incluso motos) que por su edad o condiciones suponen un riesgo para los pasajeros.

 

Mejora de infraestructuras

No puede haber una verdadera seguridad vial cuando las vías de un país están en mal estado. Los baches, los derrumbes en carreteras, los puentes inseguros y la estrechez de las calles y carreteras son también un factor a tener en cuenta para reducir la siniestralidad por accidentes de tráfico.

 

Lograr que los países iberoamericanos como Colombia tengan altos estándares de seguridad vial requiere mucho trabajo, una parte debe ser realizado por el gobierno y otra parte importante por cada uno de los que circulamos por la vía.

 

Solamente poniendo todos de nuestra parte, observando y acatando las señales de tráfico, evitando mezclar alcohol y conducción y especialmente respetando a los demás conductores, lograremos unas carreteras más seguras.

 

Por. Adriana Gutiérrez

Conducción defensiva

En Colombia creemos que la conducción defensiva consiste en no dejar pasar a nadie por delante de nosotros, mientras vamos pitando ante cualquier situación y atravesándonos en las intersecciones para intentar llegar los primeros.

 

En realidad cuando hablamos de conducción defensiva nos referimos a la necesidad de anticiparnos a situaciones de riesgo en la vía para evitar un accidente o al menos intentar minimizar sus consecuencias.

 

La conducción defensiva se basa en unas técnicas sencillas que permiten al conductor depender de su propio comportamiento al volante para evitar accidentes ocasionados por los errores de otros usuarios de la vía o por el estado de la misma.

 

Acciones de conducción defensiva:

Las claves para practicar la conducción defensiva se basan en criterios de observación, anticipación y separación que nos permitirán transitar más seguros por la vía.

 

Observación. Es importante que la visión del conductor sea panorámica, o sea que tiene que mirar más allá de lo que pasa delante del carro; entre más rápido vayamos, más lejos debemos mirar.

 

Los espejos retrovisores debemos mirarlos con regularidad para saber qué pasa alrededor, además podemos controlar el punto muerto girando un poco la cabeza.

 

Anticipación. Estar preparados para cualquier situación imprevista que pueda suceder en la vía, entre más atentos estemos más posibilidades tendremos de detectar situaciones de peligro.

 

En caso de intuir un peligro, como un peatón o un animal que se atraviesan por la calle, debemos levantar el pie del acelerador para circular más despacio, de manera que tengamos margen de maniobra.

 

Tampoco podemos confiarnos, porque cualquier otro conductor puede cometer imprudencias como saltarse un semáforo en rojo o un stop.

 

Separación. Cuando vamos por la vía debemos tener al menos dos segundos de separación respecto a un punto fijo entre nuestro carro y el que va adelante, esa distancia nos ayudará a reaccionar más rápidamente ante cualquier imprevisto.

 

Como no es posible controlar la distancia con el carro que viene detrás, debemos intentar frenar de manera progresiva, además es importante que sepan que estamos detenidos pisando el freno o encendiendo las luces de emergencia.

 

Otras pautas de conducción defensiva:

Si conocemos muy bien todos los sistemas de seguridad que tiene nuestro vehículo, los podremos aprovechar mejor. También es importante que aprendamos técnicas para conducir en situaciones adversas como la lluvia, o que sepamos lo que tenemos que hacer si nos fallan los frenos.

 

Las normas de circulación y la señalización de las vías están puestas por nuestra seguridad y no por capricho, así que tenemos que respetarlas y adecuar la velocidad según las circunstancias.

 

Tener las dos manos en el volante en la posición de las diez menos diez o tres menos cuarto, así estaremos preparados para actuar de forma inmediata en caso de emergencia.

 

Tampoco debemos conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas y evitar distracciones como el celular o el GPS.

 

Siguiendo estas pautas de conducción defensiva, estaremos mejor preparados para reaccionar en caso de emergencia en la vía.

 

Por. Adriana Gutiérrez

Ruta por los pueblos paneleros de Caldas

Nuestra diversa geografía nos ofrece una cantidad de destinos con diferentes climas y paisajes, por eso ahora que se acerca otro puente festivo, les proponemos una ruta por los pueblos paneleros de Caldas.

 

Nuestra popular panela es una preparación derivada del jugo de la caña de azúcar sin filtrar que se produce en 27 departamentos del país, uno de ellos es Caldas donde muchos municipios tiene su trapiches, sin embargo hemos escogido algunos de los más visibles.

 

El camino

Saliendo desde Manizales por la vía a Medellín, pasamos por algunos pueblos del eje cafetero de Risaralda, hasta casi alcanzar el río Cauca, compañero durante gran parte de la travesía que nos llevará al primer destino.

 

Riosucio

Esta población es el núcleo de artesanía folclórica más antiguo de Caldas, con alfarería, cerámica y cestería. Además es famoso por sus agrupaciones artísticas y su carnaval, considerado patrimonio inmaterial cultural de Colombia.

 

En Riosucio y la vereda Sipirra, es tradicional el guarapo, bebida fermentada de caña de azúcar, los cultivos de caña panelera del municipio abastecen mercados locales y regionales.

 

En el poblado de San Lorenzo nos encontramos con unas modernas instalaciones para procesar la caña panelera y desde allí podemos dirigirnos a la comunidad indígena de Pasmí, para apreciar además la producción artesanal de cestería elaborada en cañabrava.

 

En Riosucio no podemos dejar de probar el hogagato, un delicioso bizcocho aderezado con miel de caña, una receta tradicional que antiguamente se usaba como ponqué de matrimonio. Si lo acompañamos con un vaso de leche, tendremos una combinación perfecta.

 

Guamal

Pasando el municipio de Supía y a pocos metros de su núcleo urbano está el asentamiento de Guamal, donde su población tiene ancestros africanos gracias a 40 esclavos que llegaron de Mozambique por el año 1717.

 

Por todos los alrededores es reconocida y apreciada la mazamorra de Guamal, su panela y su arequipe. Además también son los encargados de producir el primer café afrocolombiano, orgánico, sostenible y de calidad especial.

 

Allí podremos ver su trapiche mayal, compuesto por dos cilindros de madera y metal que tritura la caña con la que se fabrican artesanalmente las panelas que tanta fama tienen en los alrededores.

 

Filadelfia

Los primeros pobladores de Filadelfia fueron los indígenas Carrapas. Está situado en una zona con variedad de pisos térmicos que le permiten cultivar café, tabaco, yuca y por supuesto caña de azúcar.

 

La mayoría de sus casas están construidas de bahareque y podemos visitar sitios culturales como el Museo Arqueológico Los Carrapas, la iglesia de San Pedro Apóstol o la Casa Museo de Fernando Patiño.

 

Filadelfia cuenta con un trapiche comunitario, podremos ver todas las etapas de la producción de la panela, desde el corte de la caña, su conversión en agua de panela, el secado y la evaporación que lleva a convertirla en una dulce panela.

 

Nada más relajante que sentarnos en la plaza del pueblo y disfrutar de un buen café y un montón de dulces de panela, una combinación de aromas y sabores únicos, propios de la región donde se cultivan estos dos productos.

 

La ruta por los pueblos paneleros de Colombia puede llevarnos por vías sin asfaltar, donde nuestro vehículo puede perder adherencia con gran facilidad, por lo que debemos tener la precaución de conducir a baja velocidad, evitando las maniobras bruscas donde podamos derrapar.

 

Por. Adriana Gutiérrez

Un viaje por carretera a la ruta de los socavones salinos

Los alrededores de Bogotá tienen pueblos muy interesantes, donde podemos disfrutar de hermosos paisajes, una gastronomía incomparable y algunas cosas verdaderamente impresionantes. Por eso te proponemos que subas a tu vehículo y te des una vuelta por los socavones salinos de la sabana.

 

Saliendo por la autopista Norte, muy temprano para no coger trancones y para tener tiempo de completar la ruta, encontramos a 49 kilómetros la población de Zipaquirá, primera parada de la ruta de los socavones salinos, donde será imprescindible una visita al parque de la sal.

 

El parque de la sal incluye la Catedral de Sal, la plaza del minero y el museo de la salmuera. Se ofrecen rutas ecológicas a través de senderos naturales, además aprender algo de geología y de las diferentes formas de conservar los recursos naturales.

 

La catedral de sal es la joya de la corona del municipio de Zipaquirá, un santuario construido en el interior de una mina de sal subterránea, una obra única que forma parte del patrimonio histórico, cultural y religioso del país.

 

Zipaquirá es uno de los pueblos más turísticos de la sabana, en su casco urbano predomina la arquitectura colonial y podemos encontrar infinidad de tiendas, restaurantes y cafeterías para disfrutar de un buen desayuno o un almuerzo consistente en platos típicos de la región.

 

Segunda parada en Nemocón

A media hora de camino nos encontramos con la segunda parada de la ruta de los socavones salinos, Nemocón. Su nombre significa “lamento o rugido del guerrero”, un sitio ritual para los zipas donde venían a entonar sus cánticos de tristeza.

 

Desde tiempos prehispánicos los habitantes de Nemocón explotaban la sal, por eso entre los atractivos del municipio está la mina de sal, una ciudad subterránea a más de 80 metros de profundidad y una antigüedad superior a los 500 años.

 

La mina tiene una zona de museo con objetos relacionados con la explotación de la sal, después tiene una sección llamada “cámara de los espejos naturales de salmuera”, donde antiguamente funcionaban los tanques de saturación, o la cámara de los enamorados, con un corazón tallado en un cristal de sal de 1.600 kilogramos.

 

Podemos terminar la ruta de los socavones de la sal en el museo de la sal de Nemocón, una casa colonial en torno a la que se fue construyendo y trazando la población y donde ahora se alojan infinidad de objetos que nos permiten conocer la explotación de la sal desde una época anterior a la ocupación Muisca.

 

El viaje por los socavones de la sal podemos hacerlo en un solo día, pero aunque el trayecto sea corto no debemos olvidar que antes de salir es importante que revisemos la presión de nuestras llantas.

 

La cantidad de aire adecuada en los neumáticos nos ayudará a evitar un reventón inesperado, e incluso una pérdida de la llanta. La seguridad es lo primero antes de emprender cualquier viaje.

 

Por. Adriana Gutiérrez

Accesorios que todos deberíamos llevar en el carro

Siempre estamos expuestos a sufrir algún tipo de avería o inconveniente cuando vamos en carro, por eso el Código Nacional de Tránsito establece una serie de accesorios que son obligatorios como parte del equipo de carretera.

 

Los accesorios obligatorios se componen de un gato hidráulico, una linterna, un extintor, una cruceta, dos triángulos reflectivos para señalizar, llanta de repuesto, dos tacos para bloquear el carro, un botiquín con antisépticos, analgésicos, un elemento de corte, algodón, gasa estéril, jabón y curitas y una caja de herramientas con alicates, destornilladores, llave de expansión y llaves fijas.

 

Pero hay otros accesorios que nos pueden ser de mucha ayuda en diferentes situaciones, como los siguientes:

 

Cargador de celular

Las baterías de los celulares no destacan por su duración, además muchas veces lo usamos con aplicaciones de GPS. Además si sufrimos algún tipo de avería y debemos llamar a una grúa, es importante tener el teléfono con carga, por eso los cargadores que se conectan al encendedor son accesorios que se han vuelto imprescindible.

 

Soporte de celular

Siguiendo con el mismo tema, y a menos que tengamos uno de esos sistemas que proyectan los datos del navegador con un MirrorLink, es necesario un buen soporte de celular, puede ser de los que se adhieren con ventosa al vidrio o de los que se cuelgan en la rejilla de ventilación. Lo importante de este tipo de accesorios es que nos permita tener una excelente visibilidad de la pantalla sin tener que girarnos o distraernos demasiado.

 

Pinzas y cables

La batería puede darnos una sorpresa en cualquier momento, así que llevar unas en el carro para evitar tener que llamar a la grúa es una buena opción, aunque también podemos optar por una batería portátil para no depender de otros conductores.

 

Cuerdas y cinta pegante

Una cuerda, un alambre o unas bridas son accesorios que nos pueden ayudar a sujetar alguna pieza que se ha soltado, por ejemplo el parachoques si cogimos mal un hueco. La cinta pegante debe ser aislante o de embalar, pues nos puede ayudar en caso de un espejo desprendido o algún elemento suelto en el habitáculo.

 

Bolsa

Ya sea de plástico o de tela, tanto para transportar algo como para ponerla en el suelo y no mancharnos la ropa en caso de tener que arrodillarnos a cambiar la llanta, o para que nos la pongamos en la cabeza en caso de tener que hacerlo bajo la lluvia.

 

Guantes

Unos guantes de trabajo son un buen elemento si tenemos que cambiar una llanta y no queremos mancharnos, o incluso si vamos a medir la presión del aire y tenemos que quitar los tapones de las ruedas.

 

Martillo de seguridad

En caso de emergencia, contar con un martillo de seguridad o al menos una bujía vieja que nos permitan romper un cristal, son accesorios que debemos tener a mano en el habitáculo del carro, además de un cúter con el que podamos liberarnos del cinturón de seguridad si se queda enganchado en un accidente.

 

Recipiente vacío

Llevar una botella de plástico en el carro puede ser útil si nos quedamos sin gasolina y tenemos que transportarla, o para llenarla de agua si nos hemos quedado con el limpiaparabrisas seco, o incluso para limpiar uno de esos regalitos que las palomas nos suelen dejar por todo el vehículo y que son corrosivos si no los limpiamos con rapidez.

 

Seguramente nos hemos dejado algunos accesorios sin mencionar, pero consideramos que estos son básicos tanto para rutas urbanas como para viajes por carretera.

 

Por. Adriana Gutiérrez

7 cuidados básicos para tu carro después de vacaciones

Se acaban las vacaciones y es hora de volver a la realidad, al trabajo, a los trancones y a continuar con nuestra rutina normal. Pero antes de olvidarnos de esos maravillosos días de fiesta, si viajamos con el carro es importante que revisemos algunas cosas.

 

En esta temporada se acostumbra realizar algún viaje largo por carretera o incluso varios cortos a diferentes destinos, añadiendo bastantes kilómetros al carro, eso sin contar con que el calor, el frío extremo, el sol, el barro, la arena y el viento de la playa, los cambios de clima y los baúles llenos hasta reventar producen un desgaste mayor al uso normal del automóvil durante el resto del año.

 

Para que nuestro carro se mantenga en buen estado después de unas vacaciones y podamos seguir conduciendo de forma segura, hay algunos cuidados que debemos tener en cuenta después de un viaje:

 

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Revisar kilometraje y luces del tablero

Es importante saber cuántos kilómetros recorrimos durante nuestras vacaciones, por si es necesario realizar uno de los mantenimientos preventivos que nos marca el fabricante y verificar que ninguna de las luces de control nos esté indicando algún problema.

 

Vaciar el baúl

Cuando viajamos por carretera tendemos a llevar más cosas que las estrictamente necesarias, incluyendo juguetes, elementos deportivos, neveras portátiles y demás cosas que podemos usar en el campo y la playa. Es importante que saquemos todas estas cosas del baúl cuando lleguemos a la casa, porque todo ese peso adicional afecta el consumo de gasolina.

 

Inspeccionar llantas

Sobre todo si hemos conducido por caminos de tierra o vías en muy malas condiciones. Hay que verificar las presiones y controlar que las bandas de rodadura no estén excesivamente desgastadas o desequilibradas, también mirar que no tengan deformaciones y cortes. Por seguridad, si los encuentras en mal estado es mejor cambiarlos y no exponernos a una rotura o a causar daños mayores a nuestro carro.

 

Limpieza exterior e interior

Entre los insectos que se estrellan contra el carro, el barro, la arena, el polvo, la humedad y demás, nuestro carro siempre regresa de vacaciones bastante sucio. Es importante que hagamos una limpieza a fondo por fuera y por dentro, especialmente si estuvimos en la playa porque la sal es muy corrosiva, en este caso sería ideal incluir la parte baja e incluso el motor, para alargar la vida de las juntas y los cables.

 

Revisar niveles de líquidos

Mirar el nivel de aceite, el líquido de frenos, el refrigerante e incluso el del limpiaparabrisas y rellenar los que estén por debajo de lo recomendado, también verificar los filtros para asegurarnos de que no tengan fugas.

 

Comprobar el estado de los limpiaparabrisas

No solo se deterioran por el poco uso, también influye la exposición al sol porque endurece las gomas, así que debemos comprobar que están en buen estado y sustituirlos en caso necesario.

 

Revisión general

Después de verificar los puntos anteriores que son los que más problemas pueden presentar, no está demás comprobar los frenos, las luces y revisar que los sistemas de entretenimiento y seguridad están en buen estado.

 

Por. Adriana Gutiérrez

El peligro de no usar el cinturón de seguridad en los asientos traseros

En Colombia el uso del cinturón de seguridad en los asientos traseros es prácticamente nulo, a pesar de ser obligatorio desde el 2004, algo que solamente recordamos cuando la policía anuncia una campaña de multas por no llevarlo.

 

Un informe del Observatorio Nacional de Seguridad Vial revela que en promedio cuatro de cada diez accidentes de tránsito dejan muertos o heridos en nuestro país.

 

Según la Organización Mundial de la Salud, el 75% de las muertes de pasajeros podrían evitarse con el uso del cinturón de seguridad en el asiento trasero.

 

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Riesgos por no usar el cinturón de seguridad

En general pensamos que la zona trasera de un vehículo es más segura y que el cinturón es solamente un accesorio, pero estamos muy equivocados. En un choque frontal los pasajeros de la parte de atrás suelen salir eyectados hacia adelante como cualquier otro objeto suelto, multiplicando su peso e imprimiendo una fuerza mucho mayor.

 

Al no estar sujeta, la persona sale disparada hacia adelante como un proyectil, convirtiéndose en un arma mortal para la persona que va adelante, además su cuerpo irá rebotando e impactando con las partes sólidas del vehículo, lesionándose gravemente o muriendo.

 

En un choque o una frenada fuerte a unos 56 km/h, la fuerza que se genera es lo suficientemente fuerte para hacer salir disparados a los pasajeros de la parte trasera que no llevan puesto el cinturón de seguridad. A mayor velocidad, peores serán las consecuencias.

 

Un pasajero de 25 kilos de peso, como un niño, impactaría con una fuerza equivalente a 17 veces su peso, es decir 425 kgf. Así que creer que los pasajeros de la parte trasera están más seguros es una gran equivocación.

 

Consejos que salvan vidas

– El anclaje superior del cinturón de seguridad debe ajustarse de tal manera que la banda diagonal no toque el cuello.

 

– Las bandas del cinturón no pueden estar torcidas o enganchadas.

 

– La banda horizontal tiene que ponerse lo más baja posible, entre la pelvis y los muslos y no sobre el abdomen.

 

– La banda vertical debe ir por encima del hombro y nunca por debajo del brazo.

 

– Es importante verificar la elasticidad del cinturón de seguridad para evitar una desaceleración brusca al estar el cuerpo demasiado sujeto al asiento.

 

– La banda no debe pasar sobre objetos que lleve el ocupante, como esferos o gafas, ya que pueden terminar incrustados en el cuerpo.

 

No busquemos excusas para no usar el cinturón de seguridad, aunque sean pocas calles o vayamos a una velocidad reducida, ya que el peso y la fuerza del cuerpo aumentan y el peligro de lesión o muerte es real.

 

Tenemos que ser responsables de nuestra integridad y la de nuestros pasajeros, hagamos que todos se pongan el cinturón de seguridad.

 

Por: Adriana Gutiérrez

El efecto pantalla y otros que afectan la conducción

En el mundo automotriz se han identificado diferentes factores que afectan a la conducción y pueden ser causa de accidentes, entre ellos están el efecto túnel y el efecto pantalla, además de otros que son ocasionados por el mismo conductor como el efecto submarino y el efecto acordeón.

 

Conocerlos y saber cómo debemos actuar en cada caso es importante, por eso a continuación veremos qué significan estos nombres y porqué es fundamental que los recordemos cuando nos ponemos al volante.

 

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Efecto pantalla

Es un fenómeno que se produce cuando el viento sopla fuertemente de manera lateral, un factor a tener en cuenta cuando conducimos por carretera, porque un adelantamiento o el paso por un puente alto o la salida de un túnel se pueden convertir en un riesgo alto de accidente.

 

Cuando sopla el viento, tendemos a contrarrestar el efecto con golpecitos en el volante, pero si tenemos que adelantar un vehículo grande o entrar en un túnel, notaremos que el viento para y el carro se va contra él, porque actúa de pantalla contra el viento.

 

Cuando lo sobrepasamos o salimos del túnel, el viento volverá a atacar con un empujón fuerte, por lo que tendremos que estar preparados para el golpe de aire cuando terminemos la maniobra.

 

La mejor manera de actuar en este caso es reducir la velocidad, en lo posible conducir con marchas cortas, mantenernos en el centro del carril y evitar los adelantamientos o hacerlos con mucha precaución.

 

Efecto túnel

Al aumentar la velocidad de circulación se va reduciendo el ángulo de visión con el que percibimos personas y objetos. A 65 km/h el ángulo será de 70 grados, a 100 km/h la visión periférica baja a 42 grados y a 130 km/h se reduce a 30, esa reducción es lo que se conoce como efecto túnel.

 

A mayor velocidad la vista humana deja de percibir las señales y objetos laterales de la vía y solamente divisa lo que tiene enfrente, el conductor pierde nitidez en la visión periférica y también se reduce la posibilidad de evaluar correctamente distancias y velocidades.

 

Un ángulo de visión más reducido impide apreciar cualquier circunstancia de peligro que venga del entorno próximo, aumentando el riesgo de sufrir un accidente.

 

Efecto submarino

Es el que se produce por llevar el cinturón de seguridad holgado y no ir de forma correcta al volante, de manera que el cuerpo presiona el asiento hacia abajo y comienza a deslizarse por debajo de la banda abdominal del cinturón de seguridad.

 

Un factor peligroso porque aumenta el riesgo de chocar contra el volante o el tablero por el deslizamiento del cuerpo, además el cinturón presiona sobre el abdomen, una parte blanda donde se pueden producir lesiones internas graves en caso de un frenazo brusco y también si el deslizamiento es excesivo podemos llegar a dar directamente contra la parte baja del carro y sufrir una fractura de piernas.

 

Poner toallas o cojines sobre el asiento fomenta la aparición del efecto submarino, ya que se pierde la sujeción y la firmeza que debemos llevar para que el cinturón de seguridad cumpla con su función.

 

Efecto acordeón

Muy generalizado en trancones y semáforos, después de una detención o una reducción notable de la velocidad, los carros van reanudando la marcha con mayor lentitud cuanto más atrás estén en la fila, o sea que si el primero se demora un segundo en reaccionar, el siguiente necesita dos y así sucesivamente.

 

Con las aceleraciones y detenciones la fila se encoge y se estira como un acordeón, un factor que puede evitarse en parte respetando la distancia de seguridad y manteniéndonos más atentos al tráfico, para frenar con antelación y arrancar con anticipación.

 

Al conducir debemos tener en cuenta estos factores, reducir la velocidad, ponernos bien el cinturón de seguridad y tener cuidado con el viento. La precaución siempre será la mejor manera de evitar accidentes.

 

Por: Adriana Gutiérrez

Conozca los gastos asociados a la compra de un carro

La decisión de compra cuando se trata de vehículos no debe ser tomada a la ligera, pues no solamente tenemos que tener en cuenta su precio de venta sino todos los gastos asociados a la operación.

 

Antes de realizar una compra pasional, esa que nos lleva a elegir un vehículo simplemente porque nos encanta, tenemos que sentarnos, hacer cuentas de lo que nos va a costar en total y ser realistas para que la adquisición del carro no se convierta en un pozo sin fondo en el que invertimos hasta lo que no tenemos.

 

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Licencia de conducción

Es lo primero en lo que debemos pensar, ya sea que la obtengamos por primera vez, le cambiemos la categoría o tengamos que renovarla, obtener la licencia cuesta dinero.

 

Primero tenemos que inscribirnos en el RUNT, realizar un curso en centro de enseñanza automovilística, en un centro de reconocimiento de conductores hacer un examen físico, mental y de coordinación, después en la Secretaría de Tránsito nos entregan el documento; un proceso que cuesta alrededor de un millón de pesos cuando es la primera vez o cerca de 300.000 cuando es una renovación, además de tener las multas pagadas.

 

El crédito

Muy pocos tendremos la posibilidad de ahorrar lo suficiente como para pagar un carro al contado, así que tenemos que recurrir a los créditos y fijarnos muy bien en las diferentes opciones de financiación, mirando las condiciones y los gastos adicionales que puede acarrearnos.

 

A mayor plazo, la tasa de interés suele ser más alta, además muchos bancos no financian vehículos de más de 10 años. Al adquirir vehículos nuevos muchos concesionarios ofrecen periodos de gracia o planes en los que descuentan el IVA o los intereses durante un tiempo, pero es bueno estudiar muy bien las condiciones de esos planes.

 

IVA y Matriculación

Comprar un carro nuevo implica un pago del IVA del 19%, así que es importante fijarnos si está incluido en el precio que nos ofrece el concesionario o si tenemos que buscarlo en la letra pequeña.

 

La matriculación es el trámite para ponerle las placas al vehículo cuando es nuevo, así como la documentación anexa correspondiente al número de chasis y motor. Su valor depende de la factura del carro.

 

Soat y seguro

El Soat es un seguro obligatorio de accidentes de tránsito para todos los vehículos que circulan por Colombia, su precio varía dependiendo si el carro es familiar o es una camioneta o campero.

 

También es importante contratar un seguro, que puede ir desde coberturas básicas hasta los que ofrecen uno a todo riesgo, que incluye un vehículo de reemplazo en caso de accidentes.

 

Peritaje

Si vamos a comprar un carro usado a otro particular, es importante que lo llevemos a nuestro taller de confianza para un peritaje que nos sirve para asegurarnos que está en buen estado, su precio dependerá del taller y las verificaciones que queramos realizar.

 

Impuesto de vehículos

Este es un pago anual obligatorio para todos los vehículos en Colombia, su valor depende del avalúo comercial según características como la marca, el modelo, el cilindraje o la línea y lo determina el Ministerio de Transporte cada año.

 

Traspaso

La compra de un carro usado implica unos gastos por traspaso para legalizar el cambio de propietario, hay que obtener un certificado de tradición y libertad en la oficina de tránsito y revisarlo en la Sala Técnica de Automotores de la Policía Judicial, entre otros.

 

Los gastos de este trámite se dividen entre comprador y vendedor, sin incluir la retención en la fuente que está a cargo del vendedor. Para este trámite los dos deben estar inscritos en el RUNT.

 

Mantenimiento

Los vehículos nuevos tienen programadas unas revisiones periódicas que deben cumplirse para mantener la garantía, de lo contrario no nos responderán en caso de tener cualquier inconveniente. Dependiendo de la marca, estos gastos pueden resultar bastante elevados, así que debemos tenerlos en cuenta antes de tomar la decisión de compra.

 

Tal vez me haya olvidado de algo, pero estos son los principales gastos asociados a la compra de un vehículo en Colombia. La recomendación es que reunamos toda la información posible sobre el carro que queremos adquirir, comparar y tomar la decisión con la cabeza y no por impulso.

 

Por: Adriana Gutiérrez

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